Ivonne Calderón Romero Consejera Nacional EESA México

TIEMPO EN LA EVANGELIZACIÓN:

Desde 1997

FUNCIÓN EN EESA:

Consejero de la Zona Centro y Predicadora

TESTIMONIO:

Actualmente tengo 40 años de edad, casada desde hace veinte años, madre de una adolescente de diecisiete años, estudiante y empleada; soy la cuarta de ocho hermanos. Nací en una familia con principios y valores inquebrantables, formada bajo la fe católica; recuerdo que mi madre fue catequista por muchos años y desde que tengo uso de razón participaba en las clases con ella, disfrutaba de cada enseñanza al respecto, recibiendo el sacramento de la Eucaristía a los siete años de edad.

Motivada por el amor de Jesucristo comencé a dar catecismo a los niños de mi parroquia cuando tenía doce años de edad, me alegraba mucho poder compartir con otros el amor a Jesús. Debido a los estudios y a la situación económica dos años después deje de servir en este apostolado aunque continúe participando en las actividades propias de las representaciones de Semana Santa, el grupo juvenil y coro de la capilla a la que pertenecía, en ocasiones de una manera activa y en algunas otras ocasionalmente dependiendo de las actividades escolares y de los trabajos temporales que tenía para ayudar a mis estudios.

En el año 1996 termine la carrera técnica de Trabajo Social, motivada con la intención de colaborar con las personas más vulnerables, pensé que me dedicaría profesionalmente a ejercer mi profesión pero en Marzo de 1997 cautivada por el testimonio de mis dos hermanas mayores, Judith y Elizabeth acudí a una casa de preparación donde después de unas semanas; del 22 al 24 de Abril del mismo año viví una experiencia maravillosa que cambió el rumbo de mi vida “Mi Encuentro personal con Jesucristo Vivo y resucitado” a través de un encuentro de ojos abiertos y de corazón palpitante; Jesús me cautivo y desde ese momento hace ya más de veintidós años la pasión por Jesucristo me ha impulsado a colaborar activamente en la Evangelización.

Recuerdo que después de ese encuentro abrace a Jesús y le dije que no me abandonará que lo necesitaba para toda mi vida, desempeñe durante algunos años el ministerio de alfabetización para adultos dentro de mi comunidad parroquial donde colaboraba para que mis hermanos aprendieran a leer y escribir para poder orar y leer la Sagrada Escritura, también estuve en la pastoral social activamente pero lo que mi corazón alegraba grandemente fue desde ese momento colaborar en el ministerio de Evangelización, compartí por primera vez un tema en Abril de 1998, amando desde ese momento la proclamación del Evangelio.

En Septiembre de 2003, cuando mi hija tenía apenas nueve meses de edad tuve la oportunidad de conocer el carisma de las Escuelas de Evangelización San Andrés, viviendo el retiro Nueva Vida, donde al conocer la metodología propia de esta corriente de gracia, me llene de mucha esperanza para seguir evangelizando, colabore desde ese momento en algunos retiros que se reproducían en la Parroquia a la cual pertenecía.

Para que en el año 2006, al cambiar de domicilio y de comunidad parroquial continuara pero ahora de una manera más activa y comprometida evangelizando con esta herramienta; conociendo cada día un poco más de esta herramienta de la Iglesia no solo para evangelizar sino para Formar Nuevos Evangelizadores para la Nueva Evangelización.

La misericordia de Dios ha sido derramada grandemente en mí y en mi familia y soy testigo de ello, después de varios acontecimientos tantos alegres como algunos difíciles,  mi amado Jesús me sigue cautivando y sorprendiendo con sus bondades.

Deseosa de conocer más sobre Jesús, curse el diplomado en Filosofía y teología básica por la Universidad Pontificia de México, 2013-2015 y el Diplomado en Procesos Diocesanos de Pastoral en el verano de 2015.

En febrero de 2016, en la Visita del Santo Padre a México renové mi compromiso con Jesús y con la Iglesia y estoy segura que los planes de Dios son perfectos y que nos va mostrando sus caminos, caminando por las calles llevando la buena nueva, casa por casa y familia por familia; atendiendo a pequeños o a grandes grupos, disfruto mirar a los ojos a mis hermanos y proclamar con alegría lo que Jesús ha hecho en mi vida.

Actualmente continuo colaborando en la Evangelización, en lo que mis pastores me van indicando en los proyectos pastorales y dentro de este carisma EESA como consejera de la Zona Centro, donde reafirmo que hay más alegría en dar que en recibir, participando en la formación de evangelizadores en este TREN QUE VA PARA FLORENCIA.

Sé que el camino es incierto y que todo depende de nuestro Dios pero sin duda puedo asegurar QUE FELIZ SOY CUANDO EVANGELIZO, y en su nombre echare las redes, reafirmando cada día que “Yo plante, Apolo regó pero es Cristo quien da el crecimiento”     1 Cor 3, 6